Cómo instalar Google Tag Manager en WordPress paso a paso

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Poner un píxel nuevo en tu sitio no debería ser un problema. Pero si no tienes Google Tag Manager, cada cosa que quieres medir termina igual: alguien tiene que entrar al código de tu tema y editarlo. El píxel de Facebook, la etiqueta de conversión de Google Ads, el evento de un formulario que se envía. Todo se va acumulando en el mismo lugar y se vuelve una colección de parches encimados que nadie se atreve a tocar.

Google Tag Manager resuelve justo eso. Es una herramienta gratuita de Google que instalas una sola vez en tu WordPress y desde ahí reparte todas las demás etiquetas. Tú entras a su panel, agregas lo que quieres medir, lo publicas y listo. Nunca más vuelves a meter mano en el código de tu sitio.

Qué puedes medir con Tag Manager

Una vez que el contenedor está conectado a tu sitio, puedes medir casi cualquier cosa sin pedirle permiso a nadie:

  • Visitas a cada página de tu sitio.
  • Conversiones: compras, registros, suscripciones al boletín.
  • Clics en botones y en enlaces.
  • Envíos de formularios.
  • Hasta dónde llegó la gente al recorrer la página.
  • Reproducciones de videos de YouTube.
  • Eventos personalizados que tú definas.

Todo eso desde un mismo panel, con la ventaja de que puedes darle acceso a otra persona sin prestarle la contraseña de tu WordPress.

Paso 1: crea tu cuenta en Tag Manager

Lo primero es abrir tu cuenta. Yo te recomiendo hacerlo desde Google Chrome, porque vas a necesitar tu sesión de Google activa y con Chrome todo fluye mejor.

  1. Busca en Google “Google Tag Manager”. El primer resultado es la página oficial de Google Marketing Platform.
  2. Si la página te aparece en inglés, baja hasta el final y cambia el idioma a español.
  3. Da clic en el botón para iniciar sesión en Tag Manager. Se abre otra pestaña con tus cuentas.
  4. Da clic en el botón azul para crear una cuenta nueva y ponle un nombre, por ejemplo el de tu negocio o el de tu sitio.
  5. Te va a preguntar el país. Eso es solo para sus datos estadísticos, así que elige el tuyo.
  6. Después te pregunta si quieres compartir información con Google. Puedes dejarlo desactivado.
  7. Ahora te pide el nombre del contenedor. Esto es importante entenderlo: el contenedor es el espacio donde viven las etiquetas de un sitio, y dentro de una misma cuenta puedes tener varios contenedores, o sea varios sitios distintos.
  8. Por último te pregunta el tipo de plataforma: sitio web, aplicación de iOS, aplicación de Android, AMP o servidor. Elige sitio web.
  9. Da clic en crear. Aparecen los términos y condiciones, que puedes leer en español y aceptar. Ahí mismo te pregunta si aceptas los términos del GDPR, y esto sí importa mucho si estás en Europa o si tienes tráfico desde Europa.

Al aceptar, Tag Manager te muestra el código que hay que instalar. Son dos bloques: uno va en el head de tu sitio y otro en el body. El head es la parte del archivo que se carga primero, antes de que se vea nada; el body es lo que se carga ya con la página en pantalla. Por eso el primer bloque alcanza a registrar la visita aunque la persona no se quede, y el segundo carga cuando la página ya está ahí.

Paso 2: instala el código en WordPress

Aquí tienes dos caminos. El primero es editar directamente el código de tu tema. Se puede, pero es arriesgado: si dejas una coma o un punto donde no va, tu sitio completo se puede caer. No vale la pena el riesgo.

El camino fácil, y el que yo siempre uso, es hacerlo con un plugin. Entra a tu WordPress, ve a la sección de plugins, dale a agregar nuevo y busca la palabra head. Van a aparecer varias opciones. Yo te recomiendo Head, Footer and Post Injections, que es el que uso normalmente; hay otro arriba en la lista que hace exactamente lo mismo, así que cualquiera te sirve.

Antes de instalarlo, échale un ojo a la ficha: ahí ves cuándo se actualizó por última vez, cuántas reseñas tiene y cuántas instalaciones activas acumula. En el que yo uso, por ejemplo, la última actualización había sido unos meses antes y tenía más de 200,000 instalaciones activas.

Le das instalar, luego activar, y ya quedó. Si vas a mover plugins o hacer pruebas en un sitio que ya tiene tráfico, conviene tener esto montado sobre el hosting con el que monto estos sitios, porque así cualquier cambio lo puedes deshacer sin sustos.

Dónde pegar cada bloque de código

Con el plugin activo, ve a los ajustes de tu WordPress. Ahí abajo aparece la opción Head and Footer. Entra y vas a ver tres pestañas; la que te interesa es la primera, la que dice head and footer.

  • En el campo de head pega el primer bloque que te dio Tag Manager.
  • En el campo de body pega el segundo.
  • Da clic en guardar.

Ahí mismo vas a ver una opción para cargar un código distinto en la versión móvil. Esa función casi no se usa hoy, antes se ocupaba más y solo te sirve en casos muy específicos. Con poner los dos bloques de arriba, ya queda funcionando.

Cómo comprobar que quedó bien

No te vayas sin probar. Regresa a Tag Manager, selecciona la URL de tu sitio y busca la opción de probar o test. Le das clic y esperas un momento. Si aparece una palomita verde, quiere decir que el contenedor está conectado correctamente con tu sitio. Cierras y sigues.

Yo te recomiendo hacer esta prueba siempre, aunque ya hayas instalado el código mil veces. Toma treinta segundos y te evita andar adivinando después.

Qué sigue después de instalar Tag Manager

Ya conectado, lo demás se hace dentro del panel de Tag Manager. Vas a la sección de etiquetas y creas una nueva. Aquí conviene entender dos palabras que se repiten mucho: la etiqueta es el código que quieres cargar, y el disparador es lo que hace que ese código se active. Una etiqueta sin disparador nunca se va a ejecutar.

Tag Manager ya trae plantillas listas para lo más común: Google Analytics, Google Ads y Google Tag para todo lo relacionado con los anuncios de Google, Conversion Linker para el seguimiento de conversiones, y también AdRoll, Awin, Comscore y varias más. Las que dicen Legacy son configuraciones viejas que ya fueron reemplazadas por versiones nuevas. También puedes pegar tu propio HTML si necesitas algo a la medida, y hay un enlace que te lleva a la galería de plantillas de la comunidad, donde hay muchísimas opciones hechas por otros usuarios.

Los disparadores más usados son estos:

  • Vista de página, que se activa cada vez que alguien abre una página.
  • Aceptación de cookies, útil cuando tienes un aviso de cookies.
  • Inicialización, que corre antes que todos los demás y sirve para dejar lista la configuración.
  • Página cargada, clic en un elemento, clic en enlaces, elemento visible, formulario enviado, recorrido de la página hasta cierto punto, vista de un video de YouTube y evento personalizado.

Cuando termines de configurar, dale enviar para guardar. Después le pones nombre a la versión, algo como “versión 1 – configuración inicial”, y publicas. El control de versiones te sirve sobre todo para saber qué cambió y cuándo, así que ponle nombres claros.

Google Tag Manager te quita de encima la parte más molesta de medir un sitio: andar tocando el código cada vez que quieres agregar algo. Lo instalas una vez, pruebas que haya quedado conectado y a partir de ahí todo se maneja desde un panel. Y de paso puedes darle acceso a quien te ayude con la publicidad sin entregarle el control de tu WordPress.

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